27 de junio de 2026
Lea esta carta en otros idiomas: English · Português · Français
Amados:
Gracia y paz a ustedes en el nombre de Jesucristo.
Nuestros corazones están conmovidos al volver nuestra atención al pueblo de Venezuela, que ahora enfrenta un gran sufrimiento tras un terremoto devastador. Comunidades enteras han sido sacudidas. Se han perdido vidas, los hogares han quedado reducidos a escombros, y los frágiles hilos de la vida cotidiana se han roto en un instante.
Como metodistas unidos, somos un pueblo formado por la gracia y enviado en amor. Estamos llamados a creer y a responder encarnando la compasión de maneras concretas. Desde nuestros inicios, hemos comprendido que la santidad se expresa en obras de misericordia, al atender a los heridos, al acompañar a los vulnerables y al restaurar la dignidad allí donde ha sido menoscabada.
Esto es lo que somos.
En tiempos como estos, recordamos que nos pertenecemos unos a otros. El dolor de nuestro prójimo - cercano o lejano - no nos es ajeno en el Cuerpo de Cristo. La Escritura nos enseña que cuando un miembro sufre, todos sufren con él. Los clamores que se elevan desde Venezuela son los clamores de nuestra propia familia.
A través del Comité Metodista Unido de Auxilio (UMCOR), contamos con un canal confiable y fiel para extender ese cuidado. UMCOR ya trabaja con socios en el terreno para brindar asistencia de emergencia, que incluye alimentos, agua potable, atención médica y refugio. Su presencia es una señal de esperanza en tiempos de desesperación.
Los invito a unirse a esta sagrada obra de sanación apoyando estos esfuerzos. Nuestra generosidad se convierte en un salvavidas para quienes sufren.
Puede donar a través de UMCOR en el siguiente enlace: Haga clic aquí para donar
Y al mismo tiempo que damos, también oramos.
Oremos por quienes lloran, para que sean consolados.
Por quienes están heridos, para que sean restaurados.
Por quienes han perdido sus hogares y su sustento, para que encuentren refugio y estabilidad.
Por los socorristas y trabajadores humanitarios, para que sean fortalecidos para la labor que tienen por delante.
Y por la Iglesia en Venezuela, para que siga siendo un faro de esperanza, valor y amor constante.
Que la paz de Cristo nos guíe y que la compasión de Dios nos mueva a actuar.
Caminando con ustedes en la misión de Cristo,

Obispo Ruben Saenz Jr.
Presidente, Concilio de Obispos
La Iglesia Metodista Unida