Formación Espiritual

Culto de oración

Introducción

Este orden se podrá usar en el templo, para un culto de oración en el hogar o en otro lugar donde el pueblo de dios se reúna para orar. Podrá ser dirigido por un laico o un ministro ordenado.

Se sugiere que quien dirija prepare el ligar de reunión con anticipación, ubicando las sillas en círculo o semicírculo y colocando una cruz, biblia abierta, cela encendida u otro símbolo adecuado, motivando así un espíritu de comunidad y adoración.


Orden del culto

 

BIENVENIDA

LLAMADO A LA ADORACIÓN

Estamos reunidos en el nombre de nuestro Salvado Jesucristo, quien nos ha ensenado a orar.
Es en su nombre que nos acercamos a él y a esta comunidad de fe.
Sabemos que las sagradas escrituras nos dices que donde están dos o tres congregados en el nombre de Jesucristo, el estará en medio de ellos.
Cierto es que el señor estará con nosotros todos los días, hasta el fin del mundo.
Ven, oh Dios, Creador, Salvador y espíritu divino y enséñanos a orar.

HIMNO O CANTICO DE ALABANZA

ORACIÓN

Santo dios, en ti vivimos, nos movemos y tenemos el ser;
humildemente te rogamos que nos guíes y gobiernes con tu Santo Espíritu,
que en todos los cuidados y ocupaciones de la vida no te olvidemos, sino que recordemos que caminamos siempre ante tu vista.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amen.

Las siguientes lecturas son ejemplos de lecturas bíblicas apropiadas para este culto: Salmo 121, Mateo 6:5-15, Lucas 11:2-13

MEDITACIÓN

HIMNO O CANTICO DE SEGURIDAD

CIRCULO DE ORACIÓN

Quien dirige invitara a cada persona a compartir sus peticiones y expresiones de gratitud en forma de oración o pedirá que cada quien eleve su petición o testimonio y que la congregación responda con palabras tales como «Oh Dios, escucha nuestra oración». Quien dirige podrá terminar con una oración final.

EL PADRENUESTRO

BENDICIÓN

«Id con la seguridad de que los que confían en Jehová son como el monte de Sión que no se mueve, sino que permanece para siempre. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardara vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús» (Sal. 125:1, Flp. 4:7).
Vamos llenos del Espíritu de Dios quien escucha todas nuestras oraciones. A él sea toda la honra y gloria hoy y siempre jamás. Amen.


Culto de MIL VOCES PARA CELEBRAR, Himnario MEtodista. Derechos de autor©1996 Abingdon Press, La Casa Metodista Unida de Publicaciones.