Adviento

El significado de Adviento: Tercera parte


Foto UMNS por Deanne Casanova.

 

Timothy Whitaker

15 de diciembre, 2011 | Conferencia Anual de Florida

Adviento es gozo y misterio

Por lo general, la gente experimenta muchas Navidades. Aunque pasemos por los mismos rituales, cada año, nuestra experiencia de la Navidad varía según la edad que tengamos. Al mirar atrás, puedo ver el gozo que la Navidad ha traído a mi vida en cada fase de mi existencia.

Cuando era niño, la Navidad era entretenida, incluso sin pensar en Cristo. Pero cuando recuerdo esos tiempos, lo que más recuerdo son las representaciones de Navidad en la iglesia. Eran eventos simples. Alguien leía la historia del nacimiento de Jesús, mientras que los niños alrededor de pilas de heno lucían sus vestidos de pastores o reyes magos, mirando hacia el establo en el estrado. La maravilla de la historia de José, María y el bebé Jesús penetró en mi alma.

Christina G. Rossetti describe la escena tal como la imaginaba cuando niño:

Before the paling of the stars,
Before the winter morn,
Before the earliest cock-crow
Jesus Christ was born:
Born in a stable,
Cradled in a manger,
In the world His hands had made
Born a stranger.


Ya adulto, casado y con dos hijos, la Navidad se convirtió en un asunto principalmente de la iglesia. Era pastor de una iglesia, pero no creo que estuviésemos más involucrados en las actividades de Navidad que otras familias. Con todo, estábamos tan ocupados que, a veces, era difícil conectarse con el significado de la celebración.

Después de todas las fiestas y programas, finalmente venía el clímax del servicio principal el día 24 de diciembre, a media noche. Si tanto ajetreo me había hecho un poco insensible, este servicio de adoración nunca dejó de hacerme sentir el verdadero sentido de la Navidad. Tratamos de ser creativos en todos nuestros servicios y hacer cosas diferentes todos los años, aunque el último rito era siempre el mismo. Todos esperábamos con expectación ese momento cuando se cantaba:

Noche de paz, Noche de amor.
Todo duerme en derredor.
Entre sus astros que esparcen su luz
Bella anunciando al niñito Jesús,
Brilla la estrella de paz,
Brilla la estrella de paz&ellipsis;


Era uno de esos momentos, todos los años, cuando todos sentíamos el gozo de ser parte de una comunidad centrada en Cristo.

Al ponerme viejo, he podido apreciar aun más el simbolismo de la luz en la liturgia de Adviento y Navidad. A mí me afecta la pérdida de la luz solar durante el invierno. Descubrí que mi hambre por la luz durante los cortos días de invierno hace que mi alma sienta más la necesidad de la luz de Cristo. Durante noches oscuras con estrellas en el cielo helado, siento la necesidad de escuchar las palabras de Isaías:

El pueblo que andaba en la oscuridad
Ha visto una gran luz.


En esta oportunidad, espero el gozo de la temporada, pero no demando que la Navidad me haga sentir en alguna forma particular. Más bien, siento la necesidad de estar en un ánimo de contemplación para poder reflexionar sobre la verdad que está al centro de la celebración. Me he visto sacando algunos libros viejos de mi estante que he leído tantas veces. Se trata de los escritos de antiguos cristianos que tomaron la Navidad como la celebración de un gran misterio: el misterio de la encarnación de la Palabra de Dios en Jesucristo. Me doy cuenta que es este misterio lo que me ha tocado todos los años en diferentes momentos de la vida. Se trata de la buena noticia de que Dios ha venido a nuestra historia humana, lo que es algo que jamás podremos entender completamente, pero que hace que la vida valga la pena vivirla.