Formación Espiritual

Predicación para el Día de Acción de Gracias


Notas en cuanto a Joel 2:21-27

Joel 2:1 habla de la venida del Día del Señor, lo cual es la clave para entender este pasaje. A la llegada de la temida teofanía del Señor, la gente se puso a ayunar y se arrepintió. Al principio del versículo 19, el Señor les mostró misericordia y pronunció las consoladoras palabras de los versículos 21-27.

Los judíos con frecuencia hablaban de la redención de todo el orden creado. Notemos que en los versículos 21-23 Dios le habla a la tierra y a los animales antes de hablarles a los hijos de Sión. Compare la venida de la redención de los animales con la forma en que gimen en Joel 1:18 y 20.

Las primeras lluvias venían normalmente entre octubre y diciembre. Otras lluvias venían en marzo y abril. Las lluvias en la estación apropiada se tenían como una señal del favor de Dios (Levítico 26:4; Deuteronomio 11:14).

Después de hablar a la tierra, los animales y la gente, el profeta describe el tiempo futuro de redención: 

  • Las eras se llenarán de grano (v. 24)
  • los lagares rebosarán de vino nuevo y de aceite (v. 24)
  • Ustedes comerán en abundancia, hasta saciarse (v. 26)
  • alabarán el nombre del SEÑOR  (v. 26)
  • Entonces sabrán que yo estoy en medio de Israel (v. 27)
  • ¡Nunca más será avergonzado mi pueblo! (vv. 26, 27)

En el versículo 25, Dios reconoce el sufrimiento por el que pasaron. Véase Joel 1:4 que habla de langostas y otros insectos que atacaron a Israel.


Notas en cuanto a Mateo 6:25-33

Este pasaje se considera parte del Sermón del Monte. La sección se parece a la enseñanza de sabiduría que encontramos en Proverbios. Las preguntas retóricas se hacen para ayudar a que el lector se dé cuenta que ni la ansiedad ni la preocupación tienen la habilidad de resolver los problemas de la vida.

Jesús no animó a su auditorio a vivir en forma despreocupada e irresponsable. Más bien, los exhortaba a fijar prioridades:

  • ¿Acaso no es la vida más que la comida y el cuerpo más que la vestimenta? (v. 25)
  • ¿Conoce Dios tus necesidades?
  • ¿Puedes confiar en que Dios cuidará de ti?
  • Si la respuesta es “sí”, entonces preocúpate primero del reino de Dios y su justicia. (v. 33)

Visite www.textweek.com para muchos otros recursos que tratan con este texto.


Preparando el sermón

Agradecimiento a Dios y el mirar hacia el futuro

El Día de Acción de Gracias es un tiempo para reconocimiento y esperanza. Hubo un tiempo cuando el sobrevivir un año era un gran logro. Hoy damos gracias por quienes han sobrevivido el huracán Dorian y otros desastres naturales. Muchos de los sobrevivientes estarán agradecidos por estar con vida, incluso habiendo perdido todas sus posesiones. Ayude a que su congregación se mueva de agradecer por cosas materiales a agradecer por la vida y por la gente importante de sus vidas. El Día de Acción de Gracias es un tiempo para afirmar y reconocer públicamente que si no fuera por la misericordia del Señor, todos habríamos sido consumidos por los desafíos del año pasado (véase Lamentaciones 3:22).

En el Día de Acción de Gracias, también expresamos esperanza. Vivimos en la esperanza que nuestros seres amados seguirán en la iglesia el año que viene. Tímidamente abrazamos la esperanza de que tendremos lo que necesitamos cuando realmente lo necesitemos (Mateo 6:25-33). Esperamos que el mundo sea un lugar mejor donde vivir para nuestros hijos y nietos. Vivimos en la esperanza y con expectación de tiempos mejores, cuando el Día del Señor venga finalmente para redimir toda la creación (Joel 2:21-27).


¿Qué historia?

Cuando usted se prepara para las celebraciones de acción de gracias y su servicio de adoración, ¿Se centra su congregación en la abundancia o en el compartir? Desafortunadamente, algunos tienen la tradición de juntarse y cocinar un montón de comida, más de lo razonable, a la vez que inclinamos nuestra cabezas en un acto falso de piedad para agradecerle a Dios por ser lo suficientemente afortunados de tener tanta abundancia. Si no somos cuidadosos, el tiempo de acción de gracias se convertirá (o ya se convirtió) en otra razón para excederse y hacer alarde de este exceso, a la vez que exacerbamos las mentiras que dividen a los que tienen y los que no tienen nada. La historia que se cuenta acerca de la primera celebración de acción de gracias en Nueva Inglaterra no tiene mucho que ver con la cantidad de comida que se compartió, sino que se trata de quiénes compartieron comida y buena voluntad.

¿Qué tal si cambiamos el énfasis en los hogares de nuestra parroquia de cuánta abundancia había en la mesa a compasión mostrada por los nativo americanos que ayudaron a estos colonos extranjeros para que sobreviviesen el duro invierno al ofrecerles alimento? ¿Qué si nuestra observación se mueve de juntar unas cuantas canastas de comida para acción de gracias a ayudar a los pobres a lo largo de todo el invierno?


Este artículo originalmente fue publicado en inglés por la Junta General de Ministerios de Discipulado. Traducción y adaptación al 2019 por Humberto Casanova. Contacto: recursosmetodistasunidos.org