Servicio de adoración para el Miércoles de Ceniza

El Miércoles de Ceniza subraya un doble encuentro: enfrentamos nuestra propia mortalidad y confesamos nuestro pecado delante de Dios en la comunidad de fe. La forma y contenido del servicio se centra en los temas del pecado y la muerte a la luz del amor redentor de Dios en Jesucristo.

Dependiendo de las circunstancias, este servicio podría realizarse (1) temprano por la mañana antes de ir al trabajo o la escuela; (2) a medio día, quizá junto con un ayuno que suprime el almuerzo; o (3) temprano por la tarde, quizá junto con una cena sacrificial de solo pan y agua.

El lugar debe lucir solemne y austero. El color más tradicional durante la cuaresma es el púrpura, pero el color del Miércoles de Ceniza es el gris para sugerir las cenizas. También es apropiado usar colores tierra u oscuros o cualquier otro color sombrío. Telas ásperas como la arpillera o tela de saco sugieren el carácter de ese día.

El culto judío y cristiano registra una larga historia del uso de las cenizas como símbolo de mortalidad y arrepentimiento. La imposición de cenizas puede ser una poderosa forma no verbal para experimentar el llamado al arrepentimiento y la reconciliación. Esta práctica es el centro histórico de la observación del Miércoles de Ceniza y le da su nombre a este día. Es tradicional conservar las ramas de palmera del Domingo de Ramos para quemarlas de antemano para producir las cenizas para el servicio de adoración. Otra idea es entregar pequeñas tarjetas o pedazos de papel a cada persona presente para que escriba un pecado particular o algún rasgo injusto. Todas las tarjetas se colocarán en bandejas que los ujieres traerán al altar después del sermón para quemarlas en un emparrillado junto con las ramas de palmas para así producir las cenizas. Las cenizas se pueden mezclar con aceite de oliva, pero nunca debe usarse agua. Las cenizas se impondran en la frente de los asistentes y se debe proveer de una toalla para que la pastora o pastor se limpie las manos.

Sea después o en lugar del rito de las cenizas, se celebrará la Cena del Señor. Justo antes de la confesión y el perdón, se podría invitar a la congregación a participar en un Servicio de Palabra y Mesa IV. Otra alternativa es continuar el servicio tal como lo describimos más adelante durante la ofrenda. En este tiempo se traerá el pan y el vino a la mesa del Señor con los otros dones, o bien se pueden destapar el pan y el vino si ya están en la mesa.

Después de la ofrenda, se podría invitar a la congregación a que participe en un Servicio de Palabra y Mesa III u otro escenario musical de United Methodist Hymnal, y el pastor o pastora orará la gran acción de gracias. La aplicación de la ceniza y la Santa Cena deben mantenerse como dos ceremonias separadas a las que la gente va por separado.


Reunión

Si se necesita una breve explicación del servicio, deberá hacerse durante este tiempo, permitiendo que se reanude el silencio antes de la bienvenida.
Si el coro entra en procesión, debe hacerlo en silencio inmediatamente antes de la bienvenida.

Bienvenida

La gracia del Señor Jesucristo sea con ustedes.

Y contigo también.

Bendigamos al Señor que perdona todos nuestros pecados.

La misericordia del Señor dura para siempre.

Lectura bíblica: Joel 2:1-2, 12-17

[SALMO]

Si más tarde no se usa el Salmo 51:1-17 (UMH 785) como confesión de pecados, puede usarse ahora.

Lectura bíblica: 2 Corintios 5:20b–6:10

Himno (Véase las sugerencias bajo Aplicación de la Ceniza)

Lectura del evangelio: Mateo 6:1 –6, 16–21

Sermón

Invitación a observar la disciplina de la cuaresma

Deben recitarse las siguientes palabras o palabras semejantes:

Queridas hermanas y hermanos en Cristo:
Los antiguos cristianos observaban con gran devoción
los días de la pasión y resurrección de nuestro Señor,
y llegó a ser una costumbre de la iglesia, antes de la celebración del Domingo de Resurrección, observar cuarenta días de preparación espiritual.
Durante este tiempo los conversos a la fe eran preparados para el santo bautismo.
También era un tiempo para que la gente que hubiera cometido serios pecados
y que se hubiera separado de la comunidad de fe
fuera reconciliada a través de la penitencia y el perdón,
siendo restaurados a la participación en la vida de la iglesia.
De esta forma, se le recordaba a toda la congregación
de la misericordia y perdón que se proclama en el evangelio de Jesucristo
y de la necesidad de que todos renovemos nuestra fe.
Así que, los invito en el nombre de la iglesia,
a observar la santa cuaresma:
por medio del arrepentimiento y examinación de sí mismos,
por la oración, el ayuno y la abnegación,
y por la lectura y meditación de la Santa Palabra de Dios.
Para empezar un arrepentimiento correcto,
y como una marca de nuestra naturaleza mortal,
arrodillémonos o inclinémonos delante de nuestro creador y redentor.

Se mantiene un breve silencio y la congregación se arrodilla o inclina.

Si no se lleva a cabo la aplicación de la ceniza, el servicio continúa entonces con la confesión y el perdón.

Acción de gracias por la ceniza

Dios todopoderoso, tú nos has creado del polvo de la tierra.
Permite que estas cenizas sean para nosotros una señal de nuestra mortalidad y penitencia,
para que recordemos que solo a través de tu don de gracia se nos concede vida eterna
a través de Jesucristo nuestro salvador. Amén.

Aplicación de la ceniza

El pastor o pastora y sus asistentes toman su lugar al frente de la congregación. El pastor invita a la congregación a que pase adelante. Los líderes sumergen el pulgar en las cenizas y marcan una cruz en la frente de cada persona.

El pastor o pastora dice a viva voz:

Recuerden que son polvo, y que al polvo volverán.

O dirá:

Arrepiéntanse y crean en el evangelio.

La aplicación de la ceniza podría hacerse en silencio o se podrían cantar himnos del UMH

Confesión y perdón

La congregación ora el Salmo 51:1-17

Todos ofrecen una oración de confesión en silencio.

El pastor o pastora dice:

Que el Dios todopoderoso y misericordioso,
que no desea la muerte del pecador
sino que quiere que más bien se vuelva de su impiedad y viva,
acepta tu arrepentimiento, perdona tus pecados,
y te restaura por el Espíritu Santo a una novedad de vida. Amén.
O bien se puede usar una de las confesiones de pecado y perdón de UMH 890-93.

Paz

Mostrémonos unos a otros señales de reconciliación y amor.

Todos intercambian señales y palabras de la paz de Dios.

Ofrenda

Oración de acción de gracias

El Padrenuestro

Himno

Despido con bendición

Salida

Si el coro se retira, deberá hacerlo en silencio después del despido. La gente también se va en silencio.


Este artículo originalmente fue publicado en inglés por la Junta General de Ministerios de Discipulado. Traducción por Humberto Casanova. Contacto: [email protected].