Epifanía

Un nuevo comienzo para el nuevo año: desenmarañar la vida espiritual

Foto por Todd Kent, Unsplash.
Foto por Todd Kent, Unsplash.

Una de las cosas hermosas del nuevo año es que nos trae la idea de un nuevo comienzo. Nos trae 365 días de promesas y posibilidades.

Algunos usan este tiempo para llenar sus vidas de cierta frescura. Podrían decidir limpiar los cajones de una cómoda, el garaje o el ático. Quizá eliminen el azúcar, grasa y carbohidratos de sus dietas.

Como miembro de La Iglesia Metodista Unida, el abandonar algunas cosas por una buena razón podría ayudar a despejar tu vida espiritual. Esto crea espacio para que el Espíritu Santo se mueva en su vida en los meses que vienen. ¿Qué cree usted que debería abandonar en el año que viene?

CAMBIE DE BANCA O ASIENTO

Los pastores saben dónde se siente cada miembro durante el servicio dominical. Muchos de nosotros adoramos en la misma banca todos los domingos. Algunos gravitamos hacia la misma área.

Si decidimos adorar por un tiempo en una banca o área diferente, tendremos una nueva perspectiva –literalmente. Veremos el servicio desde otro punto de vista, pero más aún, también podría cambiar a la gente que se sienta a tu alrededor cada domingo: el ujier con quien interactúas, el miembro del coro que puedes ver y más. Todo esto te ayudará a concentrarte mejor en el servicio porque verás las cosas en forma diferente.

LA PÉRDIDA DE TIEMPO

Juan Wesley le aconsejaba a sus pastores: “nunca pierdan el tiempo” (2012 Discipline 330.5.d.19.a). Más bien, se les pedía que se ocuparan en la práctica del ministerio o el desarrollo de sus vidas espirituales. Aunque no deberíamos descartar todo tiempo perdido, ya que necesitamos tiempo de descanso, hay cosas que nos distraen y que podríamos eliminar para remplazarlas por algo beneficioso.

Considera encontrar maneras de dedicar tiempo a ser voluntario o voluntaria en un banco de comida u otra misión, llamar regularmente a amigos o miembros de la iglesia que ya no ves, o participar en una clase o grupo pequeño de la iglesia.

CAMBIE A OTRA VERSIÓN DE LA BIBLIA

Si ya has sido cristiano por algún tiempo, probablemente conoces bien la Biblia. Hay versículos que has memorizado e historias que conoces. Pero leer la Biblia usando una versión diferente podría ayudar a que muchos pasajes cobren nueva vida. El que el traductor haya usado una palabra en lugar de otra podría darte un entendimiento que no lograste anteriormente.

Si regularmente lees de una versión moderna como la Nueva Traducción Viviente o la Nueva Biblia de los Hispanos, quizá podrías leer una versión más tradicional como la Nueva Versión Internacional. Por el contrario, si tienes la costumbre de leer una versión tradicional como la Versión Reina-Valera, podrías usar una moderna. Haz una búsqueda Google o consulta este enlace o wikipedia.

DEJE SU DEVOCIONAL 

Los devocionales ayudan a leer las Escrituras y a orar cada día, pero podrían convertirse en una rutina. Si ha estado usando el mismo libro o página web por algún tiempo, quizá sea bueno tratar algo diferente este año nuevo. El usar nuevo material para tu devocional, como una traducción bíblica diferente, podría ayudar a dar nueva vida a su tiempo con Dios.

Hay mucho material devocional disponible en la forma de libros o en el internet o en forma digital. Un recurso muy útil es el Aposento Alto, producido por Ministerios de Discipulado de la Iglesia Metodista Unida.

DEJE A SU AUTOR/A FAVORITA

La gente tiene autores favoritos. Nos gusta cómo construyen una oración, cómo desarrollan la historia o cómo expresan lo que hemos pensado o sentido por algún tiempo. Sin embargo, el crecimiento a menudo viene cuando uno repiensa algunas cosas desde otra perspectiva. Leer una variedad de autores nos desafía a repensar las cosas.

Cokesbury y Abingdon Press producen buenos libros. Cuando busque un libro para crecer espiritualmente, considere algo nuevo para usted, que podría ser algo viejo pero que usted no conoce. Quizá quiera leer a un teólogo que ha oído es importante pero que nunca lo ha hecho, o una persona que está en la lista de best-sellers y que tenga ideas distintas a las suyas o alguien que el pastor recomendó. La editorial CLIE ofrece buenos libros en español.

DEJE UNA CLASE O GRUPO

Deje de asistir a la clase o grupo al que ha asistido por costumbre. Está bien hacer esto. Trate de tomar una clase distinta, y únase a algún grupo que discuta temas que le interesan.

Pero sea precavido. Es importante mantenerse conectado a gente de fe, así que no abandone todos sus grupos. Si deja un grupo por un tiempo, asegúrese de aun reunirse a otros cristianos con quienes pueda compartir y aprender.

DEJE LA NEGATIVIDAD

Aunque no nos guste admitirlo, hay temporadas en que nos ponemos negativos. Hay muchas cosas que nos pueden causar estrés y hacer que nos quejemos, como las noticias del país, la teología de algunos, las políticas de nuestra denominación, las prácticas de nuestra congregación.

Debes decidir eliminar este espíritu negativo para encontrar cosas que celebrar y que te levanten el espíritu y renueven tu pasión por lo que realmente importa. Busca dónde encontrar el amor de Jesús en el mundo, y celébralo.

DEJE ASUNTOS OBLIGATORIOS DE LA IGLESIA

Algunos de nosotros hacemos cosas en la iglesia que no nos brindan gozo. Ni siquiera estamos seguros de cómo fue que tomamos dicha responsabilidad. Realmente no queremos hacerlo. Pero sabemos que si no lo realizamos, no se llevará a cabo. Este tipo de obligaciones llevan al agotamiento.

Cuando el nuevo año empiece, converse con tu pastor. Pregúntele cómo podría abandonar esta obligación para usar sus dones de una manera distinta en el servicio de la iglesia o la comunidad. Esto sería una bendición para usted y la congregación.

Los miembros de la IMU deberían tratar de despejar sus vidas espirituales y hacer espacio para que el Espíritu Santo opere en este nuevo año.

NUEVAS POSIBILIDADES

El nuevo año podría ser uno que brinde nuevas experiencias en su iglesia y vida espiritual. Permita que ahora en adelante el Espíritu Santo opere algo nuevo en usted, y vea qué pasa.


Este artículo fue escrito originalmente en inglés por Joe Iovino para Comunicaciones Metodistas Unidas. Traducción y adaptación por Humberto Casanova.