Bienvenida & Hospitalidad

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Crecer del culto en línea a un ministerio digital

Family clapping and interacting with online worship from their living room. Courtesy of the Lewis Center for Church Leadership.
Family clapping and interacting with online worship from their living room. Courtesy of the Lewis Center for Church Leadership.

En este artículo, Kotan dice que durante la pandemia la necesidad hizo que muchas iglesias adoptasen la adoración por internet, pero sin que tuvieran la intensión de involucrar a la gente nueva a través de un ministerio por la web. Es hora de considerar cómo integrar más plenamente a los nuevos participantes digitales por medio de una bienvenida intencional, conexiones que forman relaciones y oportunidades para la formación cristiana.

Cuando la pandemia golpeó al país, las iglesias locales tuvieron que dar una rápida y dura vuelta hacia la adoración por la web. Sin premeditación y sin darse cuenta de ello, muchas iglesias empezaron un segundo sitio web. De un día para otro, la iglesia empezó a usar varias páginas web. Es cierto que las iglesias lo hicieron en la desesperación por ofrecer “algo” para aquellos que ya asistían a la iglesia y sin tener una estrategia. Con todo, lanzaron una segunda página web. Sin intención, algunas iglesias atrajeron a gente nueva que quería ver lo que era la experiencia de adoración por internet. ¡Bien! 

¿Cómo se está relacionando con sus visitas por la web?

¿Cómo nos relacionamos con este nuevo grupo de personas? ¿Cómo les ofrecemos hospitalidad extravagante? ¿Cómo tratamos intencionalmente de conectarnos en forma auténtica y relacional?

Si grabamos una experiencia de adoración y la publicamos para que sea vista en la pantalla, pero no tenemos oportunidades intencionales para conectarnos con la gente, estamos perdiendo una tremenda oportunidad. Se nos olvida que estamos en el negocio de las relaciones. Olvidamos que salimos del edificio y que lanzamos un segundo sitio web. Si esto fuese como el servicio de adoración en persona, la persona que nos visita por primera vez experimentaría que nadie le habla, que no hay contacto visual y que nadie demuestra el menor interés de conectarse. Jamás trataríamos así a una persona que nos visita por primera vez en persona, pero algunas iglesias actúan así cuando usan la adoración por internet. Es como si estuviésemos dando un “servicio”, más bien que ofreciendo a la gente una oportunidad para que se relacionen con Dios y con otros porque esta es nuestra intención y deseo.

El mundo digital es el nuevo campo misionero

Otra forma de pensar en esto es considerar que la iglesia ha entrado a un campo misionero lleno de personas listas para ser cosechadas. El campo misionero es el mundo digital porque contiene 70% de las personas sin iglesia de todas las edades y sectores de la vida. Sin embargo, a pesar de que tenemos un campo frente a nosotros que está listo para la cosecha, estamos perdiendo la oportunidad de cosechar porque seguimos centrados en quienes se juntan en persona, en lugar de aquellos que todavía no asisten a la iglesia.

¿Ofrece su iglesia adoración por la web o un ministerio digital?

Otra pregunta que debemos considerar tiene que ver con si ofrecemos adoración por internet o un ministerio por la web. Generalmente, la adoración por internet tiene que ver con una experiencia de adoración de 30 a 60 minutos una vez a la semana. El ministerio por la web es una expresión plena de la vida de la iglesia ofrecida digitalmente. En otras palabras, el ministerio por la web abarca una hospitalidad extravagante, métodos opcionales para ofrendar, conexión, diferentes alternativas de involucramiento, discipulado, oportunidades de servicio, oración, y formas de compartir la fe. ¿Ofrece su iglesia un servicio por la web o un ministerio digital?

Aunque ya había bastante información en cuanto al número de gente que decía sentirse sola, deprimida y con ansiedad, la pandemia aumentó significativamente dichos números. La gente ansía estar en comunidad. La gente tiene hambre de conectarse con otros de maneras significativas. Hubo un tiempo en que la gente encontraba esta comunidad y conexión en la iglesia local. Pero debido a que la iglesia ha llegado a ser culturalmente irrelevante para muchos, la iglesia ya no es el “tercer lugar” donde uno vive la vida (el trabajo y el hogar son los otros dos lugares). Durante la pandemia, la iglesia no solo perdió su tercer lugar, sino que el trabajo perdió su segundo lugar. La mayoría de la gente quedó viviendo su vida en el hogar y nada más. Esto se extendió por todo un año, exacerbando la soledad y depresión de la gente.

De la asistencia al involucramiento

Solíamos medir la vitalidad de la iglesia en función del número promedio de personas que asistían a la adoración en persona. Hoy entendemos que la asistencia al culto de adoración no es lo mismo que el crecimiento como discípulos. Mientras que la participación en un grupo pequeño de discipulado incrementó la asistencia al culto de adoración, lo opuesto no siempre fue cierto, esto es, que el incremento en la asistencia a la adoración lleva al crecimiento espiritual. Por tanto, necesitamos examinar cómo medimos la efectividad y la fecundidad del ministerio. Hoy crece la opinión de que evaluar y medir el involucramiento de la gente es un mejor barómetro.

El involucramiento habla del desarrollo que una persona tiene como discípulo. ¿Cómo conectamos a los nuevos asistentes con otras personas de la comunidad? ¿Quizá involucrándolos con otras personas nuevas? ¿Cómo los ayudamos a que se involucren en el ministerio de servicio? ¿Cómo los ayudamos a que encuentren y se involucren en el camino del discipulado? ¿Cómo los ayudamos a que den el siguiente paso en dicho camino? ¿Cómo los ayudamos a dar otros pasos adicionales? ¿Cómo ofrecemos mentores y entrenadores para que los levanten cuando se caigan en el camino de la fe? ¿Cómo ofrecemos modelos de discipulado maduro? Para las personas nuevas, necesitamos proveer en forma intencional y auténtica conexiones relacionales para ayudarlos a involucrarse en el ministerio y el discipulado en forma significativa.

Estamos en el negocio de hacer discípulos, lo cual se lleva a cabo por medio de relaciones. Por tanto, nuestro enfoque, atención, energía y recursos principales deben centrarse en aquellos que todavía no están con nosotros. Hablo de que Dios nos llama a alcanzar a la gente sin iglesia. En el mundo de la pandemia, algunos rápidamente rechazaron la posibilidad de alcanzar a gente nueva porque el mundo estaba en cuarentena. Sin embargo, hay muchas maneras de conectarse con la gente nueva, incluso en tiempos de pandemia.

Compartimos algunos ejemplos:

  • Fiestas para que un grupo vea por la web un servicio de adoración conocidos como watch parties. Se trata de crear una cultura para que quienes asisten al culto digital inviten a sus amigos en la web a que se les unan en la adoración.
  • Invitar a otros. Aunque no lo crea, hay un número sorprendente de gente que afirma que asistirían a la iglesia si alguien los invita. ¡Invite a una amiga!
  • Empezar nuevos grupos. Aquellos que ya han sido reunidos tienen muchas oportunidades de conectarse con los vecinos que no tienen iglesia: fiestas del vecindario en las cuales los vecinos salen para hablar con otros vecinos. Padres que se juntan virtualmente para ayudarse unos a otros en cómo malabarear el trabajo y la educación de los niños. Quienes cocinan se juntan virtualmente para compartir recetas porque hoy la gente cocina más en casa. La gente crea un grupo de apoyo para ir de compras al supermercado o recoger medicamento para aquellos que no pueden salir de casa. Se puede crear un momento virtual de “happy hour”, o un club para leer libros, etc.

¡Las posibilidades son infinitas! Solo encuentre una necesidad compartida, e invite a que la gente forme un grupo. Así de sencillo. Publique una competencia de fotos, un desafío de trivia, devocionales, podcasts de estudio bíblico, conciertos virtuales de música o un baile de vecindario. Asegúrese de revisar su anterior sección de hospitalidad en su página web y la sección para gente nueva a fin de certificar que su iglesia se está relacionándose con la gente, está conectando y ofreciendo nuevos pasos para la gente nueva. Considere esto para ambas comunidades, la comunidad en la web y la comunidad en persona.


Este artículo es un extracto de: “The Ultimate Relaunch Playbook for Being the Church in the Post Pandemic World”, que aparece en el libro de Kay Kotan, Being the Church in a Post-Pandemic World (Market Square Books, 2021). Usado con permiso. El libro está disponible en Cokesbury y Amazon. Publicado originalmente por el Lewis Center for Christian Leadership el 18 de mayo de 2021. Publicado con permiso de ResourceUMC.org