Historia

Other Manual Translations: English

La herencia de La Trinidad forma su ministerio

Más sobre el Domingo de la Herencia

Cada año La Iglesia Metodista Unida celebra el Domingo de la Herencia el 24 de mayo o el domingo anterior. El 24 de mayo es cuando celebramos el Día de Aldersgate.

La Comisión General de Archivos e Historia tiene recursos y sugerencias para que las iglesias observen el Domingo de la Herencia.

Archivos e Historia también tiene información para ayudar a las congregaciones a capturar y preservar su historia. Puede encontrar más ideas para documentar y compartir la historia de su iglesia.

Cada año, la Iglesia Metodista Unida celebra el Domingo de la Herencia. La celebración del 24 de mayo o del domingo anterior celebra el legado de la denominación y honra el testimonio de los miembros de la iglesia a través de la historia.

Sin embargo, celebrar la herencia es más que honrar o recordar el pasado, afirma el Rev. Fred Day, director de la Comisión General de Archivos e Historia. El recordar la herencia pasada también puede ayudar a las iglesias a encontrar su fundamento en el ministerio en su tarea de proseguir la misión de hacer discípulos de Jesucristo para la transformación del mundo.

“Hoy más que nunca creo que es vital para los metodistas unidos reconectarse con su herencia”, dice Day. “Nuestra herencia es una fuente importante de vitalidad y propósito. El saber de dónde venimos y quiénes somos puede inspirarnos y motivarnos en nuestro actual ministerio y guiarnos hacia el futuro”.

La Iglesia Metodista La Trinidad, en San Antonio, Texas, entiende la importancia de la herencia. Organizada el año 1878, La Trinidad es la 6ta congregación hispano/latina más antigua de la Iglesia Metodista Unida en el mundo. La iglesia mantiene una exhibición de archivos en sus oficinas que no sólo preserva su propia historia, sino que posee documentos y registros de las primeras misiones metodistas en México, en los años 1880. Hoy se reúnen como unas 150 personas para el culto de adoración tres veces a la semana, dos en inglés y uno en español. Su pastor, el Rev. John Feagins, se asegura de que los miembros recuerden su distintiva historia.

“La Trinidad empezó como una misión para alcanzar a los mexicano-americanos, lo que experimentando un rápido crecimiento a principios del siglo 20, cuando los inmigrantes empezaron a llegar en mayor número”, nos dice. “Entre los documentos de nuestros archivos están los registros dejados por uno de los más antiguos misioneros en México, Alexander Sutherland, y una copia del libro de Disciplina en español del año 1904. También honramos a personajes importantes de la historia de los ministerios hispano-latinos, lo cual hacemos colocando sus nombres en los vitrales de las ventanas. Para el Día de la Madre de este año 2019, honramos a la Dra. Raquel Martínez por medio de colocar su nombre en una de las ventanas. La Dra. Martínez y su esposo, el obispo jubilado Joel Martínez, asisten regularmente a nuestra iglesia.”

Photo of La Trinidad United Methodist in San Antonio from 1919. Courtesy of La Trinidad United Methodist Church. 
Foto de La Iglesia Metodista Unida LaTrinidad en San Antonio de 1919. Cortesía de La Trinidad.

La Trinidad también celebra su herencia con un servicio anual que conmemora la fecha de su fundación, el 5 de mayo. La fiesta incorpora elementos de las festividades del 5 de mayo.

"Celebramos un desayuno congregacional en un restaurante mexicano local que está a cuatro cuadras. El restaurante está sobre el lugar en donde se realizaron las primeras reuniones del grupo que vino a formar La Trinidad. Para nuestro aniversario 140, asistieron unas 450 personas a la iglesia”, dice Feagins. “También realizamos eventos programáticos para el mes de la herencia hispano-latina cada año de septiembre a octubre. Un año animamos a los miembros a que aprendan más de su herencia por medio de organizar un taller genealógico donde se realizaban pruebas de ADN.”

Hoy en día, la congregación es una mezcla de miembros nacidos en los Estados Unidos, para quienes el inglés es su primera lengua, e inmigrantes que han llegado recientemente de Latinoamérica. Algunos miembros trazan sus raíces hasta los fundadores de la iglesia. Para que todos se sientan en casa en La Trinidad, es vital que seamos bilingües, explica Feagins. La mayoría de los miembros hablan inglés y español, y el servicio de adoración en inglés incorpora música hispana y otros elementos.

La historia de La Trinidad continúa informando su ministerio y relaciones con la comunidad. La iglesia ha abierto sus puertas a los refugiados y a quienes buscan asilo en los Estados Unidos, mientras que aboga por justicia a favor de los inmigrantes. La iglesia organiza clases de ciudadanía y es uno de los lugares donde se ofrece el progama Methodist Healthcare Ministries Wesley Nurse. La Trinidad también mantiene una sociedad con la Academia Cooper, y provee de almuerzo y estudios bíblicos a estudiantes en riesgo. Esta escuela empezó en la propiedad de la iglesia.

Cooper Academy students eating lunch and playing basketball in La Trinidad's gym. Courtesy of La Trinidad. 
Estudiantes de Cooper Academy almorzando y jugando baloncesto en el gimnasio de La Trinidad. Cortesía de La Trinidad.

“No somos una comunidad homogénea, pero somos capaces de unir a miembros cuyas familias han vivido en el área por generaciones y a gente que acaba de llegar a nuestro país”, dice Feagins. “Todos tratan a todos con respecto, y todos se sienten bienvenidos en nuestra iglesia. Tenemos un espíritu de familia que viene de nuestras profundas raíces hispano-latinas, sentando un ejemplo positivo para otras iglesias. Seguimos unidos en nuestra misión de alcanzar a la gente para Cristo, mientras que contextualizamos nuestros esfuerzos para alcanzar a grupos de gente específicos”, dice Feagins.

La Trinidad ilustra cómo el conocer y celebrar la herencia de una congregación es más que reconocer el pasado. La herencia puede convertirse en una fuente de identidad e inspiración para las iglesias que buscan vivir su ministerio y valores hoy. La herencia puede ayudar a contemplar cuál es la mejor manera de continuar la misión de hacer discípulos en el futuro.

Philip Brooks es escritor del equipo de comunicaciones para líderes en Comunicaciones Metodistas Unidas, Nashville, Tennessee. Traducción por Humberto Casanova.