MOMENTO PARA LA MISIÓN
Empiece la reflexión para hoy leyendo el pasaje bíblico del siguiente enlace Romanos 14: 1-12 (NVI)
En Romans 14, Pablo exhorta a los creyentes a que se acojan mutuamente, a pesar de tener opiniones, prácticas y trasfondos diferentes. Le recuerda a la iglesia que cada persona pertenece a Dios: “Así que cada uno de nosotros tendrá que dar cuentas de sí a Dios” (Romanos 14:12). Pablo no se centra en juzgarnos unos a otros, sino en vivir juntos fielmente como un pueblo unido en Cristo.
La iglesia de Roma era un grupo diverso de personas. La gente provenía de diferentes culturas, tradiciones y experiencias. Pero Pablo los llama a algo más grande que sus diferencias: a una vida centrada en Jesucristo. El mismo llamado se mantiene hoy al centro de la Iglesia Metodista Unida.
Una manera de vivir este llamado es a través del Fondo de Servicio Mundial. Mediante nuestras ofrendas conexionales, las congregaciones se juntan para apoyar ministerios que ninguna iglesia local podría lograr por sí sola. El Fondo de Servicio Mundial fortalece la misión y el ministerio de la iglesia por medio de apoyar programas que cultivan líderes, nutren discípulos y extienden el amor de Cristo a comunidades en todo el mundo.
El Plan para el Ministerio Hispano Latino es un ejemplo de este ministerio compartido. Como uno de los seis planes del ministerio étnico de la Iglesia Metodista Unida, este plan ha servido desde 1992 como la estrategia denominacional para el ministerio hispano latino. Por más de 30 años, el plan se ha asociado con conferencias anuales, ha equipado a clero y laicado, y ha abogado a favor de la diversa y creciente comunidad hispano-latina a lo largo de toda la conexión.
Imagínese a una congregación que busca nuevas formas de acoger a familias hispano-latinas del vecindario. A través de recursos, desarrollo de líderes y apoyo facilitado por ministerios como el Plan, los líderes de la iglesia adquieren herramientas para entablar relaciones, compartir el evangelio y crear espacios donde la gente pueda crecer en fe. Una familia que tal vez se sentía que nadie la tomaba en cuenta, descubre una comunidad donde son bienvenidos, valorados y animados a seguir a Cristo. Estos momentos no ocurren de forma aislada. Son posibles porque los metodistas unidos deciden caminar con la gente.
En su esencia, la ofrenda conexional es un pacto. Estamos conectados unos con otros para que ninguna congregación tenga que llevar el ministerio por sí sola. Cuando apoyamos al Fondo de Servicio Mundial, participamos en ministerios que fortalecen a toda la iglesia. Cada donación cuenta una historia, y cada historia puede empezar con el impacto causado por nuestra ofrenda. Cuando juntamos los esfuerzos de las iglesias, tocamos vidas, equipamos líderes y las comunidades experimentan el amor de Cristo.
Pablo nos recuerda que somos del Señor. Dado que pertenecemos a Cristo, también pertenecemos unos a otros. Mediante el ministerio compartido, la misión compartida y la ofrenda compartida, reflejamos el amor acogedor de Dios para un mundo diverso.
Pregunta de reflexión:
¿Cómo podría Dios estar invitándonos a apoyar ministerios que ayudan a que todos experimenten el acogimiento y amor de Cristo?
MENSAJE PARA LOS NIÑOS
Título: El felpudo de bienvenida
Materiales: Un felpudo de bienvenida (o una foto)
¡Buenos días, amigos! ¡Me alegra mucho verlos hoy!
Traje algo conmigo (muestre el felpudo). ¿Hay alguien que sepa qué es esto?
¡Correcto! Es un felpudo de bienvenida.
¿Dónde coloca la gente el felpudo? (pausa para permitir respuestas). Sí, a la entrada de una casa.
¿Por qué se colocan los felpudos de bienvenida afuera? (pausa para permitir respuestas). ¡Correcto! Para comunicarle a la gente que son bienvenidos.
¿Pero saben ustedes lo que significa la palabra bienvenido? Significa que le estás diciendo a la gente que tú estás contento de que estén aquí. Ayuda a que la gente se sienta amada, incluida y que son parte de algo. En la Biblia, dar la bienvenida significa que le estamos demostrando el mismo amor, bondad y aceptación que Jesús nos brinda a nosotros. Cuando acogemos a otras personas, compartimos el amor de Dios y ayudamos a que la gente sepa que son importantes para Dios.
Ahora bien, un felpudo puede enseñarnos algo importante acerca de la iglesia. Cuando la gente viene a la iglesia, también queremos que se sientan bienvenidos. Queremos que se sientan que son importantes, que son parte de nosotros y que Dios los ama.
A eso se refería Pablo en el texto bíblico de hoy. En la iglesia la gente no siempre piensa de la misma manera. Llegan a la iglesia de diferentes lugares, tienen diferentes tradiciones y hacen las cosas a su manera. Algunas veces, esas diferencias causan problemas. De modo que, Pablo les recuerda algo muy importante. Les exhorta a que se acojan unos a otros porque todos pertenecen a Jesús. En otras palabras, Pablo dice algo como: “No se centren en las cosas que los hacen diferentes. Acuérdense que el amor de Dios los hace una sola familia”.
Esto sigue siendo cierto el día de hoy. La familia de Dios tiene lugar para mucha gente diferente. Algunos hablan inglés. Otros hablan español. Algunos viven en ciudades grandes. Otros viven en pequeñas villas. Algunas familias son diferentes a la nuestra, y algunos hacen las cosas de manera distinta a como nosotros las hacemos.
Pero Dios los acoge a todos. Dios nos pide que le demos la bienvenida a todos.
Oración: Querido Dios, gracias por acogernos en tu familia. Ayúdanos a acoger a otros con bondad, amor y gozo. Bendice los ministerios en los que trabajamos juntos, y bendice a toda la gente a la que servimos. Ayúdanos a trabajar juntos para que más gente pueda saber que te pertenecen. En el nombre de Jesús. Amén.
ORACIÓN PARA LA OFRENDA
Dios amoroso, en Romanos 14 nos recuerdas que somos tuyos y que nos llamas a vivir juntos en fe. Al ofrendar te pedimos que uses estos dineros a través del Fondo de Servicio Mundial para fortalecer ministerios como el Plan para el Ministerio Hispano Latino. Incrementa nuestra contribución conexional para que iglesias, líderes, familias y comunidades experimenten la bienvenida y amor de Cristo. Únenos en el pacto que compartimos para caminar juntos en misión, confiando que cada donación contará la historia de tu gracia. En el nombre de Jesús. Amén.
ORACIÓN PARA LA OFRENDA (de Ministerios de Discipulado)
Libertador misericordioso, tú partiste las aguas cuando nos sentimos atrapados, y nos perdonaste deudas demasiado grandes para que nosotros podamos pagar. Al enfrentar el miedo y el quebrantamiento, nos guías con compasión y gracia. Que la ofrenda que hoy traemos refleje nuestra profunda gratitud por tu misericordia. Que sirva para apoyar ministerios de reconciliación y acciones de sanidad, justicia y acogimiento. Enséñanos a liderar sin condenación, sino con generosidad, reconociendo que lo que tenemos, lo tenemos por tu misericordia. Bendice estas ofrendas y bendícenos como mayordomos de tu reino, siempre buscando edificar un mundo en el que la gracia no sea una rareza sino algo abundante. Amén.
NOTA PARA EL BOLETÍN
Romanos 14:1-12 nos recuerda que pertenecemos al Señor y que estamos llamados a acogernos unos a otros como miembros de la familia de Cristo. A través de Fondo de Servicio Mundial, los metodistas unidos hacemos realidad dicho llamamiento juntos por medio de apoyar ministerios como el Plan para el Ministerio Hispano Latino. Por más de 30 años, el plan ha equipado a líderes, fortalecido congregaciones y abogado a favor de la diversa comunidad hispano-latina a lo largo de toda la conexión. Cada donación cuenta una historia, y cada historia puede empezar con el impacto causado por nuestra ofrenda.
Acompáñenos este domingo en el servicio de adoración para celebrar cómo nuestras contribuciones conjuntas fortalecen el ministerio, crean vínculos y ayudan a que más personas experimenten el amor de Cristo.