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Sugerencias para celebrar el Día de los Veteranos en el culto

Foto por angelmartine09 de Pixabay.
Foto por angelmartine09 de Pixabay.

Muchas veces, el Día de los Veteranos casi ni se menciona en nuestras iglesias. Histórica y tradicionalmente, el Día de los Veteranos ha sido más un día cívico que una observancia sagrada. Así como ocurre con el Año Nuevo, el Día de la Madre, el Día de la Independencia, etc., el Día de los Veteranos no es parte del calendario litúrgico, aunque algunas congregaciones de alguna manera observan estas fechas en el culto dominical.

Historia

La Primera Guerra Mundial terminó el 11 de noviembre de 1918, cuando los aliados y Alemania firmaron el armisticio. En la primera proclamación del Día de Armisticio (1919), el Presidente Woodrow Wilson llamó a la nación a que recordase a aquellos que murieron sirviendo a sus países y que hiciera de este día una oportunidad para “mostrar simpatía con la paz y la justicia en los concilios de la nación”.

En 1927, el Congreso llamó a que se despliegue la bandera de los Estados Unidos en los edificios de gobierno. En 1938, el Congreso llamó a observar el Día de Armisticio en las iglesias y escuelas, dedicando el día a la causa de la paz mundial.

Notemos el orden de esto. La nación le decía  a las iglesias que celebrasen este día. No fue una iniciativa que vino de las iglesias, sino del Congreso. El momento era significativo. Fuertes movimientos de la Segunda Guerra Mundial ya habían empezado en Europa. Los Estados Unidos todavía se tambaleaba por los efectos de la Primera Guerra Mundial y la Gran Depresión, y el clima político en general estaba en contra de nuestra participación en toda guerra.

Claro que en los siguientes tres años, los Estados Unidos se involucró en la guerra “allá” en Europa y “allá lejos” en el Pacífico.

Desde que terminó la Segunda Guerra Mundial se ha observado el Día del Armisticio en toda la nación, pero especialmente en los cementerios, monumentos y en la Tumba del Soldado Desconocido, en Washington D.C. El Presidente y muchos gobernadores han emitido proclamaciones. Muchas comunidades, grupos de veteranos y organizaciones cívicas han realizado eventos locales. En 1954, el Congreso pasó una ley que convirtió el  Día del Armisticio en el Día de los Veteranos, lo que cambió su propósito y alcance. El Presidente Eisenhower llamó a la nación a que recordara los sacrificios de aquellos que lucharon todas nuestras guerras. Nos llamó a que celebráramos la contribución de todos los veteranos del servicio militar. Y por último, también nos llamó a dedicarnos otra vez a la búsqueda de una paz duradera. Eisenhower cimentó estos tres propósitos para el Día de los Veteranos: recordar a quienes lucharon y murieron, celebrar a los veteranos, y promover una paz duradera.

Algunas directrices de cómo observar el Día de los Veteranos en un culto metodista unido:

  1. Si las iglesias van a honrar y dar gracias por los veteranos, la observancia debe darse en el contexto de la oración. Las iglesias no deben convertir el servicio de adoración en una oportunidad para mencionar todas nuestras preocupaciones nacionales. Cuando nos juntamos para adorar, lo hacemos como ciudadanos del reino de Dios en Jesucristo, no como ciudadanos sujetos a una nación. En la adoración celebramos las buenas nuevas de la gracia y amor de Dios manifestado en Jesucristo, Príncipe de Paz, Señor y Salvador del mundo, en quien toda la creación es redimida y restaurada para la gloria de Dios.
  2. Cuando sea posible, ya que es una celebración de toda la nación y no tan sólo la celebración de un grupo religioso en particular, los servicios de adoración en relación al Día de los Veteranos deberían tener una naturaleza interreligiosa en todo lo que se pueda. Recordemos que judíos, cristianos, budistas, musulmanes y gente de todo tipo ha servido en las fuerzas armadas. Pero jamás demos a entender que la misión de las fuerzas armadas de los Estados Unidos es también la misión de la iglesia.
  3. Las oraciones en un servicio interreligioso deberán ser inclusivas, reflejando a hombres y mujeres, así como diferentes razas y tradiciones religiosas. Mil Voces Para Celebrar contiene himnos patrióticos en páginas 377 - 380, así como el Libro de Oración Común de la Iglesia Episcopal y el Book of Worship.
  4. Siguiendo las tradiciones de nuestro país, desde que se empezó a observar el Día de Armisticio y el Día de los Veteranos, es mejor celebrar los servicios en espacios cívicos o en un lugar donde podemos recordar a nuestros veteranos.
  5. ¿Cuán prominente debe ser la observancia del Día de los Veteranos (o cualquier otro día cívico) en el servicio de adoración del domingo? Dado que se trata de una observancia nacional y cívica, ¿cómo puede la congregación cristiana mantener un equilibrio entre la adoración a Dios y la agenda cívica? Quizá sea más apropiado para dicha observancia que se deje a cargo del gobierno o grupos cívicos, dejando que el clero y la gente participen en alguna capacidad apropiada a la situación.

Lecturas bíblicas que se sugieren

Deuteronomio 10:12-13, 17-21: ¿Qué requiere Dios de una nación?

Salmo 2: Una advertencia a los gobernantes de las naciones

Salmo 72: Una oración por justicia e integridad

Amós 5:11-15: Establezcamos la justicia

Gálatas 5:13-26: El uso correcto de la libertad

Juan 8:31-36: La verdadera libertad


Este artículo originalmente fue publicado en inglés por la Junta General de Ministerios de Discipulado. Traducción por Humberto Casanova. Contacto: recursosmetodistasunidos@umcom.org.