Pentecostés

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Ven, Santo Espíritu: Una perspectiva wesleyana

Mientras que la mayoría de los Metodistas Unidos pueden articular lo que creen acerca de Jesús y se sienten razonablemente cómodos hablando de Dios, nuestra confianza puede vacilar cuando se habla del Espíritu Santo.

Tal vez eso sucede porque podemos relacionarnos con Jesús como un ser humano y entender a Dios a través de la personificación de un "Padre Celestial". 

Pentecost, depicted in this icon, is the day the Church celebrates the gift of the Holy Spirit. Photo by МЕЛЕТИЙ ВЕЛЧЕВ, courtesy Wikimedia Commons. 

Pentecostés, representado en esta imagen, es el día en que la Iglesia celebra el don del Espíritu Santo. Foto de МЕЛЕТИЙ ВЕЛЧЕВ, cortesía de Wikimedia Commons.

Los símbolos que empleamos para hablar del Espíritu Santo, no son antropomorfos. En Pentecostés se representa al Espíritu como fuego y viento. En el bautismo, reconocemos la obra del Espíritu a través del agua y la paloma.

Además, culturalmente se hablan de obras específicas atribuidas al Espíritu equivocadamente conocidas como pretensiones extáticas y otras respuestas altamente emotivas. Aunque valoramos esas experiencias, muchos de nosotros no las hemos tenido y nos preguntamos sobre el papel del Espíritu Santo en nuestras vidas.

Un viejo sermón puede ayudar.

John Gambold, un miembro original del Club Santo fundado por Juan y Carlos Wesley en Oxford (de donde surgió el movimiento metodista), escribió el sermón inimaginablemente titulado “On the Holy Spirit.” El sermón, que aparece en la edición de 1872 de The Sermons of John Wesley, se encontró el los papeles de Juan Wesley después de su muerte y coincide con su propia comprensión del Espíritu Santo.

El sermón no busca abordar los "dones particularmente extraordinarios" del Espíritu, sino "el significado del Espíritu Santo para cada creyente".

El autor de himnos, Carlos Wesley, hermano de Juan, escribió una canción conocida por muchas congregaciones Metodistas Unidas aún hoy en día. "Come, Holy Ghost, Our Hearts Inspire" (El Himnario Metodista Unido 603) comparte muchos de los mismos temas que nos ayudan a entender mejor al Espíritu Santo. 

PRECURSOR DEL DÍA DE LA RESURRECCIÓN

Gambold escribe que el Espíritu Santo es la plenitud de Dios obrando en nuestro fracturado mundo.

El "pecado de Adán", como se describe en el sermón de Génesis 3, distanció a los seres humanos de la imagen de Dios para la que fuimos creados. Abordando el deseo de cubrirse después de pecar, el sermón afirma, "Bien podría Adán ahora encontrarse desnudo; ya que Dios se había apartado de él".

En Jesús, Dios ha restaurado esta separación venciendo al pecado. "lo que perdimos en Adán", dice el sermón, "podríamos recibirlo en Cristo Jesús".

Aunque ese proceso de reconciliación comienza cuando recibimos y confiamos en Jesús, no llega a su plenitud hasta el Día de la Resurrección que esperamos. El Espíritu Santo es un precursor de nuestro futuro con nosotros en el presente.

LOS DONES ESPIRITUALES

Cada hijo e hija de Dios está llamado a ser lleno del poder del Espíritu Santo, especialmente designado para jugar un papel único y valioso en el cuerpo de Cristo.

LA FUENTE DE AMOR

Desde el comienzo del movimiento metodista, Juan Wesley buscó ayudar a los cristianos a vivir la fe en medio de la vida ordinaria familiar, los amigos, el trabajo, las facturas y más. Animó a los Metodistas a participar en lo que él llamó los “medios de gracia,” que incluía actos de piedad como el culto y la oración, junto con actos de servicio como alimentar al hambriento y dar a los pobres. 

Estos actos son dones que nos fortalecen para vivir la doble naturaleza del discipulado: amar a Dios y al prójimo.

En su himno, Carlos invita al Espíritu Santo a fortalecernos para vivir nuestra fe diariamente.

Ven, Espíritu Santo, inspira nuestros corazones, déjanos probar tu influencia; fuente del antiguo fuego profético, fuente de vida y amor. (Come, Holy Ghost, our hearts inspire, let us thine influence prove; source of the old prophetic fire, fountain of life and love.)

EL REVELADOR DE LA VERDAD

Juan Wesley a menudo se llamaba a sí mismo "el hombre de un solo libro". Ese libro, por supuesto, fue la Biblia.

Wesley fue un apasionado estudiante de las Escrituras. Sabía que el mismo Espíritu que inspiró a los autores también se movería en los corazones de los lectores, siglos después, revelándonos la verdad de Dios. El sermón afirma que el Espíritu Santo "es como una luz para ayudarnos a discernir los engaños de la carne y la sangre, para rechazar las divagaciones insensatas del mundo".

En el segundo verso de “Come, Holy Ghost, Our Hearts Inspire,” Carlos pide en oración al Espíritu Santo que venga a revelarnos la palabra de Dios.

Ven, Espíritu Santo (porque movidos por ti los profetas escribieron y hablaron), revela la verdad, tú mismo como la llave, abre el libro sagrado. (Come, Holy Ghost (for moved by thee the prophets wrote and spoke), unlock the truth, thyself the key, unseal the sacred book.)

EL PORTADOR DE LA NUEVA CREACIÓN

Tener al Espíritu Santo entre nosotros, símbolo del día de restauración, también nos da la capacidad de vivir como personas de ese futuro en el ahora. A través del Espíritu vemos el mundo no sólo como es, sino cómo será, y estamos invitados a participar en el trabajo de reconciliación.

En el sermón de Gambold leemos que el Espíritu Santo "es nuestra porción que nos prepara para una vida en Dios, que podemos disfrutar aquí y en el futuro. Dios nos regala al Espíritu Santo, acompañándonos hasta la resurrección; porque con su ayuda la vida de Cristo se completa en nosotros."

Cuando cantamos el tercer verso del himno de Carlos, oramos para que llegue ese día. Haciendo alusión a la presencia del Espíritu de Dios moviéndose sobre la faz de las profundidades antes del primer día de la Creación (vea Génesis 1:2), anhelamos la transformación de nuestras vidas y de nuestra creación.  

Expande tus alas, Paloma celestial, engendra en la noche de nuestra naturaleza; en nuestros espíritus desordenados muévete, y que sea la luz ahora. (Expand thy wings, celestial Dove, brood o'er our nature's night; on our disordered spirits move, and let there now be light.)

LA SEGURIDAD DE LA SALVACIÓN

Si alguna vez te has preguntado si eres realmente salvo, no estás solo. Muchos cristianos, incluso Juan Wesley, han pasado luchas similares. Este sermón señala la evidencia en los dones que vemos en nuestras vidas.

En "On the Holy Spirit" leemos, "Donde entra el divino Huésped, lo sobrenatural de Dios debe manifestarse." A continuación se describe un cambio que el Espíritu trae a nuestras prioridades. Donde antes nos preocupábamos principalmente por nosotros mismos, el Espíritu nos permite centrarnos en amar a Dios y al prójimo.

En el cuarto verso de "Come, Holy Ghost, Our Hearts Inspire", Carlos Weskey escribe cómo el amor de Dios que fluye a través de nosotros es una evidencia del Espíritu que mora en nosotros. 

Dios, a través del Espíritu conoceremos que tú brillas y resuenas dentro de nosotros, con todos tus santos en la tierra, en las profundidades del amor divino. (God, through the Spirit we shall know if thou within us shine, and sound, with all thy saints below, the depths of love divine.)

Puede ser difícil para algunos expresar una relación con alguien si solo lo vemos como fuego, agua, viento o como paloma. Lo que necesitamos saber es que el Espíritu Santo, es la presencia de la santidad de Dios dentro y alrededor de nosotros, permitiéndonos vivir en el propósito que Dios estableció para su pueblo y que se restaurará.


*El reverendo Joe Iovino es director de comunicaciones para miembros de Comunicaciones Metodistas Unidas. Contactalo por correo electrónico a [email protected] o en el 615-312-3733. Este artículo fue publicado originalmente en UMC.org el 20 de mayo de 2015. Traducción y adaptación por Pablo A. Sarria-Quezada.