Comunicaciones

¿Es seguro que los jóvenes tengan amistades en línea?

Foto por Julia M. Cameron, Pexels.
Foto por Julia M. Cameron, Pexels.

Es importante que las iglesias sepan cómo se relacionan los jóvenes y jóvenes adultos con los demás. Un estudio del Centro de Investigación Pew (Pew Research Center) revela que la tecnología continúa cambiando la forma en que los adolescentes forman, nutren y mantienen todos los niveles de relaciones.

Es un estudio muy detallado, pero desde el punto de vista de los jóvenes, los efectos positivos de las relaciones en línea superan a los negativos. Es difícil determinar los efectos a largo plazo en la salud ya que no tenemos los datos, pero por ahora debemos educarnos sobre los beneficios y las desventajas de la comunidad en línea y, más importante aún, aprender cómo proteger a los jóvenes del peligro virtual.

Aquí están los aspectos más destacados del estudio junto con ideas para ayudar a guiar su ministerio juvenil:

Medios de comunicación social, videojuegos, mensajes de texto


Lea el informe completo a través de este enlace.

Los adolescentes no sólo se comunican con sus amigos utilizando la tecnología, sino que también conocen a personas por primera vez y forman relaciones en plataformas digitales. Según Pew Research, el 57 por ciento de los adolescentes han hecho nuevos amigos/as en línea. ¿Dónde se reúnen? Para las chicas, el lugar principal son los medios sociales (el 78 por ciento hizo nuevos amigos/as en línea). Los chicos conocen a sus nuevos amigos/as principalmente a través de los videojuegos (57 por ciento).

Una vez que se han conocido en el mundo real o en el digital, estos mismos dos canales (medios sociales y videojuegos) junto con los mensajes de texto son las plataformas principales para hacer crecer esas amistades. De hecho, el 72 por ciento de los adolescentes pasan tiempo con sus amigos en los medios sociales. Los videojuegos también atraen al 72 por ciento. Sin embargo, a diferencia de los medios sociales, los juegos abarcan el mundo real y el virtual, ya que el 82 por ciento dice que juega con otras personas en persona y el 75 por ciento dice que hace lo mismo con las personas en línea.

No es sorprendente que el canal más común para cultivar amistades es el texto. El 88 por ciento de los adolescentes dicen que envían mensajes de texto. No sólo es la tecnología más extendida, sino que también es el método de comunicación preferido.

No toda la tecnología es la vida en rosa

Mientras que el 83 por ciento de los adolescentes dice que los medios sociales les ayudan a sentirse conectados con sus amigos/as, el 88 por ciento cree que la gente comparte demasiado en línea, y el 68 por ciento siente que la gente provoca drama en línea. Uno/a de cada cuatro se ha peleado en persona por algo que comenzó en línea. Aprenda cómo las iglesias pueden ayudar a los jóvenes a luchar contra los ciberacosadores o cyber bullies.

Los adolescentes confían cada vez más en sus amigos en línea

Mientras que el 89 por ciento de los adolescentes que usan los videojuegos dicen que juegan con amigos/as que conocen en el mundo real, el 54 por ciento de ellos/as también juegan con extraños que no han conocido en la vida real. Esta confianza se extiende más allá de hablar con extraños. Uno/a de cada cinco adolescentes ha compartido contraseñas personales con tales amigos/as.

La buena noticia es que estas nuevas herramientas de interacción están aportando algunos beneficios positivos. Entre los adolescentes que juegan, el 78 por ciento dice que los juegos les ayudan a sentirse más conectados con sus amigos/as y el 82 por ciento dice que los hace sentir relajados y felices. Entre los usuarios de los medios sociales, el 68 por ciento de los adolescentes dicen que obtienen apoyo en tiempos difíciles a través de esas plataformas. Las iglesias también pueden usar estas herramientas para construir una comunidad de grupos pequeños con esta generación.

Esta información sobre el creciente paisaje ofrece algo en que pensar para las iglesias que quieren hablar el idioma nativo de relacionarse de la próxima generación. Aunque no es el momento de abandonar todos los canales de comunicación no tecnológicos, está claro que dónde y cómo nos comunicamos tendrá que cambiar a medida que alcancemos a los adolescentes de hoy.

Si bien una llamada telefónica o una visita a domicilio puede haber sido el método preferido para comunicarse con los miembros en el pasado, los adolescentes y los jóvenes adultos prefieren comunicarse a través de mensajes de texto. Puede ser el momento de complementar su anuncio en el periódico con promociones en Instagram o en Facebook.

A medida que los adolescentes maduran en un momento en el que están constantemente transmitiendo sus vidas en línea, es el deber de la iglesia explorar con ellos/as cómo su fe afecta a esa transmisión. ¿Cómo se ama al prójimo a través de Facebook y Twitter? ¿Cómo se puede amar con justicia, amar con misericordia y caminar humildemente en Instagram?